domingo, 29 de agosto de 2010

El Regreso

Domingo 29 de Agosto del 2010

El Regreso de la bestia de luz

  Despúes de mirarme el ombligo por un año he decidido hacer frente a lo que más me gusta y más le temo: LA ESCRITURA.

  Esto de la escritura es un perenne ejercicio de autoanálisis, donde me enfrento a todos mis demonios y mis Ángeles.
 
Hoy por ejemplo fue un día maravillosamente perverso, pude compartir un buen mondogo que hizo una de mis vecinas con mi familia. Aquí no hay ningún manifiesto de intención social o demagójica, sino que pasé un bonito día comiendo, hablando, tomando café y comiendo pizzas criollas, si criollas, por que no son las pizzas de origen italiano, son unas pizzas que inventamos con pan árabe y lo tradicional de las pizzas. Son muy buenas y económicas.

 Lo perverso es por que estuve muy pendiente del tracero de una invitada, su cuerpo está comestible y estuve saboreándolo. Esto de la escritura es un matrimonio de locos, perversos y angustiosos. Vengo escribiendo desde que me conozco, creo que he escrito más que cualquier escritor que ganan premios pero jamás he publicado y tampoco quiero hacerlo. Lo hago como un exorcismo, como una excusa para evadirme del mundo cotidiano, de la gente, de mis compromisos y de mi mismo. Cuando escribo no existo, no soy yo, es otra entidad. Todo brota como lava ardiente, como volcán. Hay veces no quiero hacerlo y entro en contemplación, encimismamiento, en quietud, en mutismo pero un día estallo y agarro la máquina y escribo frenéticamente. Todo tiene que ver con la cotidianidad, con la vivencia de lo cotidiano.

No hay comentarios: